Y llegamos a la mitad del escaneado (o un poco más). 
De ahora en adelante todo será en bajada
(lo que se dice, optimismo).

Feria 2017.
Publicadas en Facebook, pero también disponibles por esta vía, se ofrecen ilustraciones y ensambles hechos por este servidor. Consultas al correo santana.sebastian@gmail.com


"Sin título" (tentativamente "pareja", o también "cuadro 7").
Se trata de una ilustración hecha con acrílico, tinta china, celuloide 
y nogalina sobre papel en el año 2003, que mide 49 x 36.5 cm.
VENDIDO



"A" (de la serie "Alfabeto").
Una ilustración realizada en 2001 con nogalina y lápiz 
sobre cartón entelado, de 33 x 45 cm.



"Angelus", ilustración de pequeño formato realizada con acrílico 
y lápiz durante 2001, armada en un marco antiguo y muy pintoresco 
comprado en la feria de Tristán Narvaja.

La ilustración mide 5.5 x 5.5 cm, el objeto completo, 18.5 x 18.5 cm.

Como nota adicional, se puede comenar que es un humilde homenaje 
de este servidor al trabajo de Jean Millet.



"Deceso", una ilustración hecha con lápiz 
sobre madera compensada realizada en 2004, que mide 35 x 19 cm.



"Dramática mascarita"
Un ensamble de gesto variable a gusto o necesidad de quien mire, 
armado en 2013 con maderas, imanes y una chapita de alguna bebida. 
Fue parte de la exposición "Insondables estivales".
¿Sus medidas? 4.5 x 17 x 4 cm.



"Sin título", una pieza de la serie "Giulietta", ilustración hecha en 2001 
con lápiz sobre una madera de 33 x 22.5 cm.
VENDIDO



Sin título ("rumiante 3"), de la serie "Rumiantes". 
Una ilustración de 36 x 49 cm, realizada en 2011 con tinta china, 
lápiz, acrílico yóleo pastel sobre cartulina.



"sin título" ("rumiante 34", de la serie "Rumiantes").
Ilustración de 54.5 x 22.5 cm hecha en 2011 con acrílico, 
óleo pastel y nogalina sobre papel.



"Sorpresa, sorpresa", de la serie "Nonatos".
Ilustración realizada con tinta china, nogalina y acrílico sobre papel durante 2004. 

Mide 110 x 110 cm con su marco (lista para colgar, como quien dice).



Tutor", un ensamble compuesto por la pata de un atril de hierro pintado, 
un fragmento de un aislante de instalación eléctrica y los ojos de una muñeca.

Esta pieza, realizada durante 2010, puede cumplir funciones meramente ornamentales 
o específicamente prácticas, ya que tanto puede adornar un rincón como sostener 
el tallo de una planta larga, por poner un par de ejemplos.

Tiene medidas variables, dada su naturaleza articulable, en el momento de la foto 

ocupó un espacio cónico de 90 cm de altura y 37 cm de base.

Cabe destacar que si bien es una pieza resitente a la intemperie, la degradación 

de sus materiales es un factor a tener en cuenta (carece de tratamiento 
antioxidante, barnices o similares cemas y afeites).



"Un lagarto desbalanceado pero complementado", 
de la serie "Insondables estivales".
Ensamble realizado con madera recuperada de la orilla del océano, 
clavos recogidos en algún camino, óleo pastel y cascola, realizado en 2013. 
Mide 49 x 10 x 2 cm y está listo para pararse adonde se lo quiera llevar. 
VENDIDO





De piedra, feliz.
Una elegía gráfica en desarrollo.






La historia del limón
Un libro álbum en desarrollo.

Estos trabajos están publicados acá para presentárselos a José Sanabria (hola José)
en el marco del taller que está dictando en Punto de Encuentro / MEC Uruguay.

Empecé el escaneado del rollo de la Micromemoria porteña. 
Son 120 metros (más o menos) así que a razón de 30 centímetros 
por cada barrida del escáner (también más o menos) 
resultarán 400 imágenes para tener toda la cinta digitalizada 
(más o menos, claro).

Luego habrá que resolver cómo compartir, de una forma adecuada, el asunto. 
Por lo pronto hay, por delante, unas cuantas horas de trabajo 
(porque cada digitalización implica un minuto y medio).
(más o menos, por supuesto).

Ahí vamos.

Otro trabajo dejado de recuerdo de amistad en Valparaíso.










Ensambles, distracciones, restos recogidos y ordenados 
por capricho, por deseo, por una pulsión indomable de
juntar y encontrar una cosa adentro de otra cosa, y compartirla.

En éstos casos, amistades porteñas que quedaron en manos de amistades porteñas.

O, más fácil, regalos de despedida para Valparaíso y sus gentes.


Y fin. Diecinueve meses, incontados metros (incontados por ahora), mucha tinta, cuatro talleres, dos ciudades, una vida emporteñada. 

Gracias, primero y sobre todo, a Euge, por la paciencia, una vez más, y por llevarnos a Valparaíso, por hacer real las ganas de tener una vida lejos y juntos.

Y gracias a todas las visitas, a Andrea, a Juca, a Lady Mary, al Nico, a Antonia, Carla y Gabo, a Tobías, Lumme, Jenny y toda la gente de la Casa Noruega, al Cristian, la Jenny y su Gran Bretaña y a toda la gente de Playa Ancha que colaboró con este rollo juntando boletos, dándole más extensión y cariño a algo cuyo sentido final todavía no está claro pero que, de alguna forma, no es más que una carta de amor a Valparaíso.

Ya veremos cómo, cuándo y dónde se muestra. Por ahora, chau y gracias.



Seguimos. Un poco allá, un poco acá, con el rollo a cuestas, entre mudanzas temporales y talleres móviles, siempre hay un rincón y un rato para la micromemoria. Además (se supone, debiera, indefectiblemente, inevitablemente, inaplazablemente), ya se está terminado.
Seguimos.





Arbitrariamente, cuatro imágenes de la presentación preparada para hoy.
Ahí en el Centro Cultural Playa Ancha contaré y mostraré un poco más.



Todo el asunto empezó por cierta tendencia diogenística, disfrazada en este caso de celebración de la nostalgia infantil, en el marco de la cual encontré que los actuales boletos de Valparaíso (y de otros lugares de Chile, cosa que luego me enteré) son parecidos a los boletos que conocí y usé, de purrete, en Montevideo.

Entonces empecé a guardarlos por esa doble simpatía, tanto con los diseños como con el recuerdo que evocaban. Pero el conjunto no tenía una forma clara, así que se fueron transformando en una cinta (así vienen de la imprenta, así los tienen en las micros), cosa de poder tenerlos todos juntos, cinta que, por razones y casualidades variopintas, se transformó en el soporte de lo que ahora es la Micromemoria porteña que, por cierto, sigue creciendo.



Este asunto del conversatorio - charla - exposición no es más que una forma de retribuir la solidaridad de los vecinos de Playa Ancha quienes, además de muchas amistades (Andrea Paz Flores Hernandez, Juca, Nicolas Ibaceta Zamora, Antonia Martinez Christie, María Ría, Carla Fernanda Guerrero Palacios, Tobias Wihl, Jenny Riise Moksnes, Lumu Banin, y seguro me estoy olvidando de alguien), colaboraron de forma muy comprometida con esta obra en desarrollo ¡Gracias!

Y gracias también, especialmente, a la gente de la rotisería Gran Bretaña, quienes me permitieron colgar un cartel con perrito y se tomaron la paciente tarea de recibir y guardar las decenas de boletos.



Una foto es de octubre de 2015, la otra de noviembre de 2016. 
Ahí vamos.

Ya a punto de volver a Montevideo, se me dio por armar un encuentro 
junto a la gente de Playa Ancha para retribuir su generosidad con la
"Micromemoria porteña".
Ahí nos veremos.



La micromemoria sigue creciendo, como una especie de mapa humano del tiempo o, 
más simple, una forma celebrar la vida porteña.