Hace varios días, las amigas de "Donde viven los libros" me sugirieron participar de la campaña "ni una menos".

Me demoré bastante en encontrar qué cosa poder decir gráficamente, que me convenciera, que la encontrara adecuada, y que representara algo de lo que pienso y siento sobre la violencia contra las mujeres. Y entonces anoche encontré un punto de vista, uno muy básico, que ya había empezado a vivenciar al participar, el año pasado, de una de las marchas de las "mujeres de negro": el punto fue, es, qué cosa tengo para decir de este asunto desde mi perspectiva como varón.

Y lo que tengo para decir es lo que publico acá, que la violencia contra la mujer es una vergüenza para todos los varones.

Que se haya tenido que inventar una palabra para definir el hecho de atacar a una mujer por el hecho de que es mujer, que se haya tenido que legislar, pensar y actuar distinto da cuenta de que, como humanidad, tenemos problemas graves, que competen a toda las personas que la integramos, pero que sobre este asunto, competen de manera especial a los varones, por el hecho de ser varones. Porque todas las personas, del sexo que sean, somos iguales, pero eso no quita asumir la parte que a cada cual le corresponda sobre determinados asuntos.

Intentamos hacer de este mundo un lugar mejor. y para eso, hay que enfrentar las cosas más vergonzosas. Todas.

Ni una menos.

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